viernes, 18 de septiembre de 2009

Vas a verlo por la tele

Ayer ganamos al hasta entonces invicto equipo Francés. Esto seria un comienzo periodístico, desde una parcialidad bien disimulada. Yo no soy periodista. Ayer dimos por el culo a los putos gabachos. Y por ello para mi la alegría es doble. No puedo con ellos, no soporto todo lo que representa ese presidente suyo ególatra y acomplejado.

Podría detenerme a analizar el partido con mayor o menor acierto, pero dado que mi compañero ya lo ha hecho, me dedicare a comentar otra serie de aspectos que no tienen que ver con lo meramente deportivo. Que el oro esta en Polonia, que Ricky es business y que Navarro sonríe igual que todos los jugones ya lo sabemos todos. Lo se yo, lo sabe toda mi familia, lo sabe mi perro y lo saben las moscas que se acercan a comer de las defecaciones de mi perro. Andrés, no seas tan pesado; Las predicciones ultra patrióticas de Iturriaga y del chaval que esta a pie de pista sobran. Sobre todo a destacar las de este ultimo que debe dormir abrazado a un póster de tamaño natural de Gasol; En baloncesto hay muchas interrupciones: tiempos muertos, faltas, muchos cambios…pero de ahí a que en cada parón del juego la Sexta meta anuncios me parece demasiado. Un servidor es uno de esos millones de salidos que quieren ver a las Red Foxes y no como el Silic Bang limpia una cocina asquerosa. Y esto vale tanto para este torneo como para cada carrera de Formula 1. Seguro que han pagado mucho y lo tienen que amortizar pero son demasiados anuncios; El tipo que maneja el marcador del torneo debe ser primo de Gago porque no he visto un tío más lento en mi vida. ¿Cómo puede tardar tanto en darle a un maldito botón? Caso aparte son las portadas de nuestros periódicos deportivos. El día en que nuestra selección, a la que todos admiramos y apoyamos, llega a semifinales de un europeo la prensa española destaca otras cuestiones indudablemente más importantes: declaraciones de jugadores retirados, balones que llegan más rápido a portería de lo que yo llego al orgasmo y libretas de entrenadores que guardan más misterios en su interior que un libro de Agatha Christie. No hace falta que me sujete nadie el pelo, tengo demasiada experiencia en esto de vomitar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario